March 07, 2019 14:21
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Hablamos con Martín, integrante del grupo de artesanxs, artistas y manualistas que desde hace nueve semanas se encuentran resistiendo el desalojo de cuatro de las más vitales cuadras de la tradicional feria de San Telmo, que arma los días domingo sobre la calle Defensa. En los primeros días de enero, el Gobierno de la Ciudad pactó con la Cooperativa El Adoquín (Movimiento Evita-CTEP) la reubicación de los feriantes que trabajaban a lo largo de tres cuadras (a la altura del 800, 900 y 1000) a cambio de legalizarlos sobre la cuadra del 700, donde ya existe una feria desde hace al menos diez años. Ese acuerdo hecho a espaldas de lxs artesanxs implicaba no sólo la entrega del lugar habitual de trabajo sino aceptar un permiso para trabajar donde ya lo hacen otros compañerxs. Ese acuerdo fue tomado como una traición por gran parte de lxs trabajadorxs, quienes decidieron seguir resistiendo en las cuadras que El Adoquín cedió sin haber hecho ningún tipo de asamblea ni consulta previa. Read more
Hablamos con Martín, integrante del grupo de artesanxs, artistas y manualistas que desde hace nueve semanas se encuentran resistiendo el desalojo de cuatro de las más vitales cuadras de la tradicional feria de San Telmo, que arma los días domingo sobre la calle Defensa. En los primeros días de enero, el Gobierno de la Ciudad pactó con la Cooperativa El Adoquín (Movimiento Evita-CTEP) la reubicación de los feriantes que trabajaban a lo largo de tres cuadras (a la altura del 800, 900 y 1000) a cambio de legalizarlos sobre la cuadra del 700, donde ya existe una feria desde hace al menos diez años. Ese acuerdo hecho a espaldas de lxs artesanxs implicaba no sólo la entrega del lugar habitual de trabajo sino aceptar un permiso para trabajar donde ya lo hacen otros compañerxs. Ese acuerdo fue tomado como una traición por gran parte de lxs trabajadorxs, quienes decidieron seguir resistiendo en las cuadras que El Adoquín cedió sin haber hecho ningún tipo de asamblea ni consulta previa.