July 02, 2025 15:01
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Este jueves 3 se estrenará en el Cine Gaumont la película “Los ojos de Van Gogh”, un drama con elementos de thriller dirigido por José Celestino Campusano. La película, protagonizada por Donald Mann, Marcelo Abal, Sol Airaldi, Pablo Viollaz y Joaquín Berthold, explora la premisa de Amos Cutter, un hombre convencido de ser la reencarnación del pintor Vincent Van Gogh, mientras quienes lo rodean lo consideran un delirante. “Es un Van Gogh absolutamente resignificado que funciona bajo el imaginario de la reencarnación, la culpa y el karma, y bajo esta teoría los esquemas familiares tiendes a repetirse o reinstalarse (…) Hay cuestiones personales mías y también de Donald en la trama”, dijo Campusano. Y contó: “Hay también una estética de los años 70’, de los spaghetti western”. La trama entrelaza conceptos como el karma, la transmigración de las almas y el misterio de la inspiración artística, tejiendo una historia donde amor, creatividad y locura se fusionan. El guión, coescrito por Campusano y Mann, nace de la fusión de una obra teatral del off Broadway, Los últimos días de Vincent Van Gogh, protagonizada por Mann, y un personaje de una serie creada por ambos: un hombre que cree ser Van Gogh. Este proyecto consolida la colaboración entre el director y el actor estadounidense, quien ya destacó en Brooklyn Experience. Originalmente pensada para rodarse en New Jersey, la película se filmó en San Clemente, Entre Ríos, y Ushuaia, a lo largo de ocho meses, gracias al apoyo de la Red de Clusters Audiovisuales. Campusano describe la obra como “puramente experimental”, un giro respecto a su prolífica carrera, que incluye títulos como Vil romance (2008), Vikingo (2009), Fango (2012), El Perro Molina (2014) y Hombres de piel dura (2019), entre otros. Respecto a la situación actual que golpea fuerte a la industria cinematográfica y a la cultura en general, Campusano resaltó: “Creo que podemos organizarnos, que el peor mal es que la gente buena no se organice, y el mal avasalla. Funciona cuando escuchás al otro, cuando das lugar para que sea parte”. Read more
Este jueves 3 se estrenará en el Cine Gaumont la película “Los ojos de Van Gogh”, un drama con elementos de thriller dirigido por José Celestino Campusano. La película, protagonizada por Donald Mann, Marcelo Abal, Sol Airaldi, Pablo Viollaz y Joaquín Berthold, explora la premisa de Amos Cutter, un hombre convencido de ser la reencarnación del pintor Vincent Van Gogh, mientras quienes lo rodean lo consideran un delirante. “Es un Van Gogh absolutamente resignificado que funciona bajo el imaginario de la reencarnación, la culpa y el karma, y bajo esta teoría los esquemas familiares tiendes a repetirse o reinstalarse (…) Hay cuestiones personales mías y también de Donald en la trama”, dijo Campusano. Y contó: “Hay también una estética de los años 70’, de los spaghetti western”. La trama entrelaza conceptos como el karma, la transmigración de las almas y el misterio de la inspiración artística, tejiendo una historia donde amor, creatividad y locura se fusionan. El guión, coescrito por Campusano y Mann, nace de la fusión de una obra teatral del off Broadway, Los últimos días de Vincent Van Gogh, protagonizada por Mann, y un personaje de una serie creada por ambos: un hombre que cree ser Van Gogh. Este proyecto consolida la colaboración entre el director y el actor estadounidense, quien ya destacó en Brooklyn Experience. Originalmente pensada para rodarse en New Jersey, la película se filmó en San Clemente, Entre Ríos, y Ushuaia, a lo largo de ocho meses, gracias al apoyo de la Red de Clusters Audiovisuales. Campusano describe la obra como “puramente experimental”, un giro respecto a su prolífica carrera, que incluye títulos como Vil romance (2008), Vikingo (2009), Fango (2012), El Perro Molina (2014) y Hombres de piel dura (2019), entre otros. Respecto a la situación actual que golpea fuerte a la industria cinematográfica y a la cultura en general, Campusano resaltó: “Creo que podemos organizarnos, que el peor mal es que la gente buena no se organice, y el mal avasalla. Funciona cuando escuchás al otro, cuando das lugar para que sea parte”.